Seguramente sabe de su existencia, pero ¿tiene realmente clara la función del líquido refrigerante de su coche? Los más aficionados a la mecánica van a responder que sí, pero si forma parte del grupo de conductores que no lo han descubierto todavía, ha llegado al artículo perfecto. Desde Talleres A Lagoa, como sus mecánicos de confianza en Ribadumia, se lo contamos a continuación.
Las funciones vitales del sistema de refrigeración
El líquido refrigerante es un compuesto tecnológico diseñado para absorber el calor extremo que genera la combustión y disiparlo a través del radiador. Sin esta transferencia constante de energía, los metales del motor alcanzarían temperaturas de fusión en cuestión de minutos. Además, gracias a sus aditivos anticongelantes, protege los conductos del frío extremo, evitando que el agua se expanda y rompa el bloque motor.
Otra tarea fundamental es la protección química. El refrigerante de su coche, cuando es de buena calidad, incorpora inhibidores de corrosión que mantienen limpios los manguitos, la bomba de agua y el radiador. Al evitar la formación de sedimentos y óxido, se ocupa de garantizar que el flujo de líquido sea constante y que las piezas de goma y plástico no se agrieten prematuramente.
¿Cuáles son las consecuencias de circular con un nivel bajo o líquido degradado?
En caso de ignorar el estado del líquido refrigerante, se enfrenta a potenciales averías muy caras de solucionar. Y es que si el motor se sobrecalienta, los daños suelen ser estructurales: desde la deformación de la junta de culata hasta el gripado total de los pistones. En los vehículos más modernos, la electrónica puede llegar a limitar la potencia o detener el coche por completo para intentar salvar la mecánica, dejándole tirado en cualquier momento.
Estas son las señales más evidentes de que hay un problema con el líquido refrigerante:
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Testigos y agujas: si el indicador de temperatura sube más de lo habitual, el sistema está fallando.
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Fugas visibles: manchas de colores brillantes (rosa, verde o azul) bajo el coche indican una pérdida en el circuito.
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Olores extraños: un aroma dulce en el interior o la presencia de vapor bajo el capó son síntomas de evaporación por fugas o exceso de calor.
Mantenimiento preventivo con nuestros mecánicos de Ribadumia
Para prolongar la fiabilidad de su automóvil, es imprescindible revisar el nivel en el vaso de expansión siempre con el motor en frío. ¡Y no basta con rellenar! El líquido pierde sus propiedades con los años y debe ser sustituido por completo según el manual del fabricante para purgar el aire y la suciedad acumulada.
Si lo necesita, en Talleres A Lagoa nos encargamos de verificar la estanqueidad de su sistema y renovar el refrigerante con el producto específico que su motor necesita. Como ha podido leer, se trata de una inversión mínima para garantizar un rendimiento óptimo y, sobre todo, la tranquilidad de saber que no se enfrentará a una reparación de miles de euros por un simple calentamiento. ¡Contacte con nosotros si tiene más dudas!